Consultoría y fotografía de marca personal: qué aporta la estrategia visual antes de una sesión

Sí, existen fotógrafas que no se limitan a realizar las fotografías y que incorporan una consultoría de estrategia visual antes de la sesión de marca personal.

En mi caso, esta parte del proceso es imprescindible porque no puedo crear imágenes que representen un negocio si antes no comprendo qué necesita comunicar.

La cámara es la herramienta con la que materializamos las decisiones. Las decisiones las tomamos antes: entendiendo tu negocio, entendiendo tus objetivos, conociendo a fondo tu cliente ideal y tus objetivos de negocio, listando todos los espacios en los que tienes (o vas a tener) presencia digital…

Durante la consultoría analizamos todo esto para poder construir una dirección visual concreta basada en datos objetivos y necesidades claras para que la sesión no dependa de la improvisación.

Qué es una consultoría de estrategia visual

Una consultoría de estrategia visual es un proceso profundo de escucha, de introspección y estrategia.

Con ella no buscamos sustituir un proceso completo de branding o crear desde cero una estrategia de negocio.

Su función es crear un puente entre lo que tu marca personal ya es y necesita comunicar y las imágenes que vamos a crear.

Necesitamos transformar conceptos como cercanía, autoridad, creatividad, calma o exclusividad en decisiones visibles.

¿Qué espacios sostienen esa percepción? ¿Qué acciones ayudan a explicar tu trabajo? ¿Qué nivel de formalidad encaja contigo? ¿Qué elementos de tu universo de marca personal deberían aparecer? ¿Qué tipo de fotografías necesitarás para comunicar tus servicios?

La consultoría se basa en hacernos preguntas claras y responderlas de forma concisa para tener una base sólida de información que nos permita que la creatividad se ponga al servicio de nuestro negocio.

anna rodon fotógrafa especializada en marca personal en Barcelona y Maresme

Empezamos por el momento actual del negocio

Tu archivo visual tiene que representar la marca personal que existe hoy y, al mismo tiempo, ser capaz de acompañar los próximos pasos del negocio.

Por eso revisamos qué ha cambiado, qué servicios quieres potenciar, si existe un lanzamiento próximo o si estás intentando llegar a un nuevo tipo de cliente.

Quizá tu comunicación actual sigue mostrando una versión inicial de tu proyecto, pero tus servicios y tu posicionamiento han evolucionado. O quizá tienes fotografías recientes, pero todas pertenecen a un único contexto y ya no pueden sostener la variedad de mensajes que necesitas compartir.

La consultoría ayuda a detectar esa distancia entre la imagen que tienes y la percepción que quieres construir y evita que repliquemos cosas que ahora mismo no están sumando a tu comunicación.

Definimos a quién queremos atraer

Creemos que nuestra foto de perfil o las fotos de nuestra web no son importantes. Nos olvidamos, no obstante, de que son nuestra primera carta de presentación.

Detrás de la pantalla hay una persona que mira y conecta (o no), por lo tanto conocer al cliente (a esa persona que mira desde el otro lado) al que quieres llegar nos permite tomar decisiones más precisas. Con esta información no pretendemos fabricar una personalidad vacía que le guste a tu potencial cliente, sino hacer visibles aquellos rasgos de tu marca personal que pueden generar conexión y confianza.

Una profesional que trabaja con equipos directivos quizá necesite reforzar experiencia, claridad y liderazgo. Una terapeuta puede necesitar transmitir seguridad, escucha y calma. Una diseñadora con servicios premium tendrá que construir una percepción visual a la altura del trabajo que vende.

La estrategia visual parte siempre de la identidad de la profesional, pero también tiene en cuenta a quién necesita llegar. Con todo este conocimiento tenemos los ingredientes perfectos para crear una foto que te represente y que, a su misma vez, conecte con quien está al otro lado de la pantalla.

Revisamos el branding y la personalidad

Las fotografías tienen que convivir con el resto de la marca personal, así que es imprescindible revisar el universo visual existente, los colores, el diseño de la web, el tono de comunicación y la personalidad que ya se está expresando en otros puntos de contacto.

Buscamos coherencia y cohesión entre los diferentes aspectos de la marca personal, para asegurar que cualquier cliente que navega a través de todos nuestros canales tenga la percepción de que está en un mismo universo. Esta percepción de coherencia y unidad se traduce en un aumento de la confianza.

También dedicamos tiempo a separar aquello que realmente forma parte de la persona de aquello que siente que debería proyectar para parecer profesional. Una marca personal nunca debería ser impostada. Quizá hemos confundido reservar parcelas íntimas que no vamos a mostrar en nuestros negocios con crear personajes postizos que se alinean con lo que se supone que deberíamos ser.

Si las imágenes construyen un personaje que no puedes sostener después, la estrategia habrá fallado aunque el resultado sea visualmente impecable.

Convertimos los objetivos en una lista de imágenes

Una vez comprendemos el negocio y conocemos a fondo tu marca personal, podemos decidir qué fotografías necesitamos crear. No partimos de una lista genérica, sino de objetivos de comunicación concretos.

Podemos necesitar:

  • Retratos que presenten a la profesional y refuercen reconocimiento.

  • Imágenes que expliquen diferentes servicios.

  • Escenas de trabajo o acompañamiento a clientes.

  • Fotografías para la web y sus distintas páginas.

  • Recursos para LinkedIn, prensa, newsletters y redes sociales.

  • Composiciones para lanzamientos y promociones.

  • Imágenes horizontales, verticales y con espacio para incorporar texto.

  • Fotografías y b-rolls que compartan una misma dirección visual.

Esta lista se convierte en nuestro mapa de la sesión, en una guía que nos dará pautas para tomar decisiones creativas. Y, lo más importante, nos permite trabajar con intención y comprobar que cada necesidad importante ha quedado cubierta.

Elegimos localizaciones, vestuario y atrezo con una razón

Después de definir qué queremos comunicar, podemos tomar las decisiones de producción.

La localización no se elige únicamente porque sea bonita. Tiene que aportar contexto, reforzar el posicionamiento y permitirnos crear los formatos necesarios para cubrir los objetivos visuales que hemos establecido para tu marca personal.

El vestuario debe encajar con la identidad de la persona, el branding y los distintos niveles de formalidad que queremos mostrar.

El atrezo tiene sentido cuando ayuda a explicar un proceso, un servicio o el universo de la marca personal. No necesitamos rellenar por rellenar, necesitamos crear unos espacios que respiren a ti, con elementos que refuercen quién eres, qué haces y cómo lo haces y que nos permitan capturar lo más importante: lo único que es tu negocio y lo importante que es tu figura en él.

Cuando estas decisiones nacen de la estrategia, todo empieza a formar parte de una misma historia que va más allá de las fotos.

Cuándo puede ayudarte una consultoría de marca personal independiente

A veces la necesidad aparece antes incluso de pensar en una nueva sesión de fotos de marca personal.

Puede que no tengas claro cómo explicar tus servicios, que tu comunicación se haya desordenado o que sientas que la imagen actual ya no representa el momento de tu negocio.

En estos casos, una consultoría de dirección visual para tu marca personal permite trabajar primero el posicionamiento, el mensaje y la estructura de comunicación.

Después podremos valorar qué papel debe tener la fotografía dentro de esa estrategia ya que no siempre la respuesta inmediata es hacer nuevas fotos de marca personal.

A veces primero necesitamos claridad, adaptar algunos aspectos de nuestra comunicación y contenido actual.

Como hemos dicho desde el principio, las fotos siempre son el último paso del proceso.

Qué cambia cuando la estrategia visual va antes que la fotografía

La consultoría previa no garantiza únicamente una sesión de fotos de marca personal más organizada, sino que hace que el resultado sea más preciso, más coherente y mucho más fácil de utilizar.

Estamos haciendo una inversión para nuestro negocio y, como tal, debemos pensar en rentabilizarla. La diferencia entre unas fotos bonitas y unas fotos estratégicas está precisamente aquí: en la capacidad de rentabilizarlas. ¿Por qué? Pues porque unas fotos estratégicas son a su misma vez bonitas, pero además están pensadas para que acompañen a tu comunicación, tienen storytelling detrás que hace que usarlas sea mucho más sencillo gracias al contexto que aportan.

Sabemos por qué estamos creando cada bloque, qué queremos proyectar y dónde aparecerán las fotografías. Esto reduce la improvisación, aprovecha mejor el tiempo y permite construir un archivo visual adaptado a necesidades reales. Esto significa que creamos fotos para ser usadas, aquí está la clave.

Soy fotógrafa especializada en marca personal precisamente porque voy un paso más allá y no me limito a hacerte fotos bonitas para mis clientes.

Acompaño y ayudo a mis clientes a decidir qué imágenes necesita su marca personal y por qué. Huyo de crear por crear sin renunciar a la creatividad y a la libertad abrazar quién eres.

Porque tengo muy clara una cosa: la buena fotografía de marca personal empieza mucho antes del día de la sesión de fotos y de coger la cámara.

Empieza cuando conseguimos poner foco en aquello que tu negocio necesita comunicar.

Si necesitas ordenar primero tu marca y tu comunicación, puedes conocer la consultoría de dirección visual para tu marca personal. Si ya tienes claro que quieres hacer un upgrade a tu marca personal y a tu negocio con fotos que estén a su altura, puedes consultar las mejores sesiones de fotografía de marca personal de todo Barcelona y Maresme.

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Cómo elegir una fotógrafa de marca personal en Barcelona y saber si realmente entiende tu negocio