Cómo la iluminación de tu espacio afecta a la fotografía corporativa y de eventos
Cuando diseñamos un espacio solemos pensar en cómo queremos que se sientan las personas que lo utilizan. Buscamos un ambiente acogedor, profesional, elegante o inspirador. Elegimos colores, materiales, mobiliario e iluminación para crear una determinada experiencia.
Pero hay una pregunta que pocas veces se plantea durante este proceso:
¿Cómo se verá este espacio en las fotografías y vídeos que se harán aquí?
Y es una cuestión importante, porque si tu empresa organiza reuniones, formaciones, conferencias, eventos, presentaciones o recibe clientes de forma habitual, ese espacio acabará convirtiéndose en el escenario de gran parte de tu comunicación.
Las imágenes que utilices en tu web, redes sociales, notas de prensa o campañas de marketing probablemente se crearán allí.
El error que veo una y otra vez
Hay un patrón que encuentro con frecuencia cuando realizo fotografía corporativa y cobertura de eventos corporativos: espacios muy bien diseñados, pero con una iluminación poco favorecedora para las personas.
La mayoría utilizan iluminación cenital, es decir, luces colocadas directamente sobre nuestras cabezas que tiende a ser muy poco difusa.
A simple vista no parece un problema. El espacio está correctamente iluminado y cumple perfectamente su función.
Sin embargo, cuando colocamos una cámara delante de una persona, aparece el mismo efecto que obtenemos cuando hacemos una foto a las 12 del mediodía en pleno verano.
La luz cae desde arriba y genera sombras marcadas bajo los ojos, la nariz y la barbilla.
El resultado suele ser:
Rostros más cansados.
Ojeras más pronunciadas.
Rasgos endurecidos.
Expresiones menos cercanas.
Fotografías menos favorecedoras.
Y esto ocurre independientemente de la calidad de la cámara o de la experiencia del fotógrafo.
Evidentemente que podemos añadir luz artificial complementaria para poder compensar esta iluminación poco favorecedora, ¿pero queremos añadir elementos disruptores cómo luces continuas complementarias? Se puede hacer, por supuesto, pero muchas veces lo que implicará es que se rompa la magia del espacio porque estos elementos no deberían estar allí.
Un espacio puede ser precioso y generar malas fotografías
Uno de los mayores errores es pensar que un espacio bonito automáticamente producirá buenas imágenes.
La realidad es que la decoración y la iluminación son dos cosas distintas.
He trabajado en espacios espectaculares a nivel de diseño que después complicaban enormemente la fotografía de eventos corporativos porque las personas aparecían llenas de sombras poco favorecedoras.
También ocurre en auditorios, salas de conferencias, centros de formación, hoteles, coworkings y oficinas corporativas.
Lugares que están pensados para albergar actividades de forma habitual y donde la creación de contenido visual debería formar parte de la planificación inicial.
¿Qué funciona mejor para fotografía y vídeo?
No existe una única solución válida para todos los espacios, pero sí algunos principios que suelen ofrecer mejores resultados.
La iluminación indirecta, las fuentes de luz amplias y las entradas de luz natural suelen generar transiciones más suaves entre luces y sombras.
También es recomendable evitar contrastes excesivos y buscar una iluminación homogénea en aquellas zonas donde se desarrollarán actividades importantes.
Esto resulta especialmente relevante cuando se realizan grabaciones de vídeo para eventos corporativos, entrevistas, ponencias o testimonios de clientes.
Cuando la iluminación acompaña, las personas se ven mejor, las imágenes transmiten más profesionalidad y el trabajo posterior de edición es mucho más sencillo (y seamos sinceros, una luz cenital muy potente es difícilmente compensable con edición).
Pensar en la comunicación antes de inaugurar el espacio
Hoy prácticamente cualquier empresa genera contenido visual de forma constante.
Fotografías para LinkedIn.
Cobertura fotográfica de eventos.
Vídeos para redes sociales.
Material para prensa.
Retratos del equipo.
Conferencias y congresos.
Contenido para la página web.
Por eso, cuando se diseña un espacio que va a acoger eventos o actividades profesionales de forma recurrente, merece la pena hacerse una pregunta adicional:
¿Cómo se verán las personas cuando las fotografiemos aquí?
Porque la iluminación no solo influye en la experiencia de quienes están presentes. También condiciona la percepción que tendrán cientos o miles de personas que verán posteriormente esas imágenes y vídeos.
Por qué esto importa si contratas fotografía y vídeo para eventos corporativos
Muchas empresas invierten en una buena localización, una producción cuidada y profesionales especializados en fotografía corporativa o vídeo para eventos corporativos.
Sin embargo, si el espacio cuenta con una iluminación poco favorecedora, parte de ese potencial se pierde antes incluso de que empiece el evento.
Diseñar pensando también en la cámara no es un capricho, es una decisión estratégica que influirá durante años en la calidad de las fotografías, los vídeos y la imagen que proyecta tu empresa.
Y cuando el espacio está bien planteado desde el principio, la diferencia se nota en cada imagen.